9 de agosto de 2013

Protocolo para reducir los daños neurológicos a pacientes con paros cardiorrespiratorios

Durante la mañana de ayer se presentó el protocolo de Código de Hipotermia, que aplica el SAMU a los pacientes con parada cardiorrespiratoria con la finalidad de reducir las secuelas neurológicas cuando se les da el alta.

El procedimiento se puso en marcha a principios de 2012. Así, el resultado de su aplicación pone de manifiesto que el 30% de los pacientes atendidos mediante este protocolo, es decir, diez pacientes, fueron dados de alta sin ninguna secuela neurológica.

El conseller de salud, Martí Sansaloni ha afirmado que se siguen unos "protocolos muy estrictos" que pasan por tapar con una manta hipotérmica, conectada al sistema de refrigeración de la ambulancia, para conseguir bajar la temperatura del paciente hasta debajo de 34 grados entre 12 y 24 horas.

Mientras tanto, se le proporciona suero fisiológico frío y se le seda, tal y como ha explicado Unzaga. Por otra parte, el coordinador asistencial ha expuesto que para poner en marcha el protocolo, los médicos de la UVI móvil deben completar unos registros en los que se establecen unos criterios estrictos de inclusión y exclusión de los pacientes candidatos.

Éstos son los que han padecido una parada cardiorrespiratoria y a las que se les ha aplicado la reanimación cardiopulmonar en un período inferior a 15 minutos, con una recuperación después de la reanimación avanzada en menos de media hora o en pacientes en estado de coma.

Desde febrero de 2012, tres de cada 10 pacientes atendidos tenía entre 65 y 69 años, un 35% estaba en la franja de 60 a 64 años, un 15% tenía entre 50 y 54 y el 20% restante tenían entre 40 y 65 años.


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